En el caso de los elaborados en el barrio ayacuchano de Santa Ana, los tapices siguen presentando diseños geométricos prehispánicos a los que se le ha añadido efectos modernos de perspectiva óptica. Otro lugar donde se puede encontrar hermosos tapices es San pedro de Casta, en Lima, cuyos comuneros siguen usando tintes naturales extraídos de la cochinilla y de algunas plantas.